
Los premios, cada vez más numerosos, quizá merecidamente y por múltiples razones no siempre están bien vistos e incluso pueden resultar sospechosos.
En el caso de este texto, los Premios Nobel sirven de hilo conductor a través del que acercarnos a la historia de la literatura y al reconocimiento que han tenido en ella las mujeres, especialmente las escritoras que alcanzaron el galardón, muchas de ellas fuera de los anaqueles de bibliotecas y librerías.
Los premios pueden ser nada o pueden serlo todo, depende de cómo se enfoque la cuestión. Pero más allá de su dotación económica indudablemente siempre aportan algo valiosísimo, especialmente para las mujeres: visibilidad. Si además se trata del premio de mayor relevancia internacional, la cuestión no es baladí.
EN 1901, hace la friolera de 122 años, se entregaba por primera vez el Premio Nobel de Literatura, todavía hoy considerado el galardón más prestigioso e internacional en todas las categorías en que se concede. Pero no fue hasta ocho años después, en 1909, en que por primera vez se otorgó este reconocimiento a una mujer: la galardonada fue la sueca Selma Lagerlöf.
Desde entonces y hasta la fecha, el nobel de Literatura ha sido entregado en 115 ocasiones a 120 personas (en cuatro ocasiones el premio se ha entregado a varios autores “Ex aequo”). En los 122 años de vida del Nobel de Literatura de las 120 personas galardonadas sólo 18 han sido mujeres, el 15 % o el equivalente a una mujer por cada nueve hombres. No será hasta la década de los años noventa, que los premios presentarán una cadencia más igualitaria. Son pocas, muy pocas.
Más allá de los números y las frecuencias, que inevitablemente nos hablan de desigualdad, de machismo, de techos de cristal, y en general de la condición subalterna de las mujeres a través de los siglos (también se llama patriarcado), interesan también otras cuestiones como la procedencia de las autoras, su peripecia vital, la edad que tenían cuando fueron galardonadas, la lengua y las circunstancias en la que escriben su obra, y un largo etc. Si tuviéramos que describir al conjunto de las premiadas en apenas unas frases diríamos que, en general, son mujeres de origen burgués, de familias que cobijaban libros y los leían, de piel blanca, superada la mediana edad, de habla inglesa y nacidas en el hemisferio norte del mundo que conocemos. Pero no solo…
Acercarse a la biografía de estas mujeres, de todas ellas, es viajar a través de los siglos XIX y XX, cruzar fronteras (naturales o impuestas) entre países y continentes, aunque algunas de estas fronteras hayan desaparecido o cambiado su trazo. Es asomarse a guerras mundiales y a exilios, a fascismos galopantes, a segregación, a viajes forzados (y literarios), a derrotas y fracasos personales y colectivos; también a la aventura, al atrevimiento y la valentía, a la constancia, a la rebeldía, a las emociones, al salirse de los caminos trillados, a la no rendición frente a los límites. En definitiva, es asomarse a los mil vericuetos humanos en los que nacen los libros. Fotografías en blanco y negro repletas de luz.
Posiblemente, el mejor homenaje a todas estas escritoras sea leerlas, así que relaciono aquí, las mujeres Nobel de literatura, año de concesión, lugar y fecha de nacimiento, justificación de su premio y las obras* de las autoras que pueden encontrarse en español. Y os animo a bucear en sus biografías. No lo han tenido fácil.
Mujeres ganadoras del Premio Nobel de Literatura
- 1909. Selma Lagerlöf, Suecia, 1858. «En apreciación del elevado idealismo, la vívida imaginación y la percepción espiritual que caracterizan sus escritos». Algunas de sus obras: “El maravilloso viaje de Nils Holgersson”, “La leyenda de Gösta Berling” “Jerusalén” “El emperador de Portugalia”
- 1926. Grazia Deledda. Italia, 1871. «Por sus escritos de inspiración idealista que con claridad plástica retratan la vida en su isla natal y con profundidad y simpatía tratan los problemas humanos en general». Algunas de sus obras:“La Flor de Cerdeña”, “Elias Portolu”. “Después del divorcio” “Almas honestas” “La hiedra” “Mariana Sirca”.
- 1928. Sigrid Undset, Dinamarca, 1882. Ensayo. «Principalmente por sus poderosas descripciones de la vida del norte durante la Edad Media». Algunas de sus obras: “Cristina hija de Lavrans”, “Catalina de Siena” “Ida Elisabeth” “La zarza ardiente” “La saga de Vigalis”.
- 1938. Pearl Buck, Estados Unidos, 1892.«Por sus descripciones ricas y verdaderamente épicas de la vida campesina en China y por sus obras maestras biográficas» Algunas de sus obras. “Viento del Este, viento del Oeste” “La buena tierra”, “La estirpe del dragón” “China tal y como yo la veo”.
- 1945. Gabriela Mistral. Chile, 1889. Poesía «Por su poesía lírica que, inspirada por poderosas emociones, ha hecho de su nombre un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano». “Desolación”, “Ternura”, “Tala”.
- 1966. Nelly Sachs. Alemania, 1891.Premio compartido.Poesía/Teatro.«Por su destacada escritura lírica y dramática, que interpreta el destino de Israel con una fuerza conmovedora». “Obra Poética Completa”, “Viaje a la transparencia”, “la dicha de enmudecer”.
- 1991. Nadine Gordimer. Sudáfrica, 1923. «Quien a través de su magnífica escritura épica ha sido, en palabras de Alfred Nobel, de gran beneficio para la humanidad». “La suave voz de la serpiente”, “la hija de Burger” “Gente de julio”, “El conservador”, “El encuentro”
- 1993. Toni Morrison. Estados Unidos, 1931. «Quien, en las novelas caracterizadas por la fuerza visionaria y la importancia poética, da vida a un aspecto esencial de la realidad estadounidense». “Ojos azules”, “Beloved”, “La Canción de Salomón”.
- 1996. Wislawa Szymborska. Polonia, 1923. Poeta, ensayista y traductora.Poesia «Por la poesía que con irónica precisión permite que el contexto histórico y biológico salga a la luz en fragmentos de la realidad humana». “Paisaje con grano de arena, antología”, “El gran número. Fin y principio y otros poemas”, “Lecturas no obligatorias”, “Instante”, “Dos puntos”
- 2004. Elfriede Jelinek. Austria, 1946. «Por su flujo musical de voces y contravoces en novelas y obras de teatro que con un extraordinario celo lingüístico revelan lo absurdo de los clichés de la sociedad y su poder subyugante» “Los excluidos”, “La pianista”
- 2007. Doris Lessing. Persia, (Iran) 1919«Esa épica de la experiencia femenina que, con escepticismo, fuego y poder visionario ha sometido a escrutinio a una civilización dividida». “Historias de Londres”, “El cuaderno dorado”, “Memorias de una superviviente”, “La buena terrorista”, “Diario de una buena vecina”, “Si la vejez pudiera”
- 2009. Herta Müller. Rumania, 1953. «Quien, con la concentración de la poesía y la franqueza de la prosa, describe el paisaje de los desposeídos». “En tierras bajas”, “El hombre es un gran faisán en el mundo”, “La piel del zorro”, “En la trampa”, “Todo lo que tengo lo llevo conmigo”
- 2013. Alice Munro. Canadá, 1931. «Maestra del cuento contemporáneo». “La vista desde Castle Rock”, “Las lunas de Júpiter”, “Mi vida querida”.
- 2015. Svetlana Alexievich. Ucrania, 1948.«Por sus escritos polifónicos, un monumento al sufrimiento y al coraje en nuestro tiempo». “Voces de la Utopía”
- 2018. Olga Tokarczuk. Polonia, 1962. «Por una imaginación narrativa que con pasión enciclopédica representa el cruce de fronteras como una forma de vida». “Los libros de Jacob” “Sobre los huesos de los muertos”
- 2020. Louise Glück. Estados Unidos, 1943. Poesía. «Por su inconfundible voz poética que con una belleza austera hace universal la existencia individual». “El iris salvaje”, “Ararat”, “Las siete edades”, “Una vida de pueblo”, “Noche fiel y virtuosa”.
- 2022. Annie Ernaux. Francia, 1940. «Por el coraje y la agudeza clínica con la que descubre las raíces, los extrañamientos y las restricciones colectivas de la memoria personal». “Los amores vacíos”, “El acontecimiento”, “La ocupación”, “Pura pasión”, “Perderse”, “Los años”, “Una mujer”.
- 2024. Han Kang. Corea del Sur, 1970. «Por su intensa prosa poética que confronta traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana». “La vegetariana”, “Blanco”, “Actos humanos”, “Europa”, “La clase de griego”, “Convalecencia”.
Avisos para estudiantes:
- Se puede utilizar la información contenida en este artículo para hacer los trabajos de clase, pero por lo menos mencionad la fuente: cuadernodeunaseta.com.
- Es tontería hacer lo que ya está hecho, pero si queréis disfrutar mínimamente con vuestros trabajaos y/o aprender alguna cosilla, os recomiendo que no dejéis de leer algo de la vida y la obra de estas mujeres.
- Leed, lo que sea, pero leed.
*Sólo he indicado los libros publicados en español y de fácil acceso (aunque sea a través de plataformas de venta).
Imagen de la fotografía: Escultura de Jaume Plensa

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