
“El retrato de casada”. Maggie 0’Farrell. Libros del Asteroide. 2023. 392 p.
“El retrato de casada” empieza contándonos que el Duque de Ferrara está a punto de cargarse a su joven señora esposa, incapaz de proporcionarle un heredero, única función que por otra parte tiene encomendada la pobre mujer.
Cada vez más, me gustan los libros que empiezan contándote cómo tienen previsto terminar. Se evitan poner la tensión en el desenlace, y así la pueden ir colocando en otras cositas y dosificando. Aunque al final haya trampa.
Paseamos por Florencia, y por la bota itálica, en los tiempos de sus particulares reinos de Taifas. Conoceremos a la hija del gran duque de Florencia, Cósimo de Médici, la niña Lucrezia (no la Borja. Todas las Lucrezias parecen tener mal fario), y la peripecia que acaba convirtiéndola en la esposa del duque de Ferrara, un hombre mayor, que no acabas de saber nunca si va de cara o de culo, si va o si vuelve.
La elaboración de un retrato de casada de Lucrezia sirve de hilo conductor. Un retrato que es bastante más que un objeto: un giro en el relato, un pretexto, un baile de personajes, una pena de muerte y el tiempo justo para ejecutarla, una pintura dentro de otra pintura…
No es una novela histórica al uso, por lo menos no en el sentido de regalar una profusión de datos, de espacios y personajes de la época. ¿Seguiría funcionando si la despojáramos del escenario renacentista?, ahí dejo la pregunta. No sé si hay mucho de la actualidad en la historia, o hay mucho de la historia narrada en la actualidad, especialmente en relación a las mujeres. Siempre aparece una madre por ahí para pronunciar la temible frase (en todas sus versiones): “hija aguanta”.
El final… para mi gusto bastante forzado. Una redacción preciosa, y una lectura más que amena.

Deja un comentario