MicroRelato: SOLO UN NÚMERO

Hoy, un hombre al que acababa de conocer apenas unos minutos antes, me ha pedido mi número de teléfono.

Durante unos segundos he dudado sobre la conveniencia de rechazar su petición. Siempre surge una chispa de duda, de recato, de pudor, de miedo a que el tipo pase de ser un encanto a un pervertido acosador sexual. ¿Qué intenciones guarda? ¡Pasan tantas cosas!

Por otro lado, toma cuerpo con fuerza esa voz que te dice: ¿y por qué no? ¿de qué tienes miedo a estas alturas?, anda que no te estás volviendo ñoña. Y en un arrebato te pones el mundo por montera, y ¡zas!, se lo das.

Finalmente he recitado el número, con una mezcla de atrevimiento, casi de provocación, cifra a cifra. ¿Y por qué no? Gracias, me ha dicho él tímidamente, casi susurrando.

El silencio se ha instalado entre los dos durante unos minutos. Casi eternos.

“Señora ya tiene usted su Declaración de Hacienda completa. Le sale a devolver”.

Y hasta ahí llega lo que se daba.

Basado en hechos reales. Lo cotidiano siempre da para el chiste.

Foto: @palazonmc. Menina expuesta en el Centro de Arte Hortensia Herrero de Valencia.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑