Malditas la imprevisión y la chapuza. No hay tiempo para quejas. Prisas, carreras, ruido. Ruidos de todo tipo invaden la escena: sonidos metálicos, focos que se elevan, tablones que golpean el entarimado, sillas que chocan unas con otras mientras las ubican en el escenario, atriles que vuelcan y suenan a madera y a metal, siseo... Leer más →
