Goyo odia el mar. Lo odia desde que se jubiló y su mujer se empeñó en vivir cerca de la playa. Los sueños están para cumplirlos se dijeron, y Goyo se dejó convencer. Antes de instalarse de forma definitiva en el pisito de Xàbia (también Jávea) el mar solo le resultaba molesto durante el mes... Leer más →
